domingo, 23 de noviembre de 2008

William Osuna: para mirar la patria


Imposible no imaginárselo corriendo detrás de una pelota de trapo en un baldío de Caracas, volando papagayos o jugando trompo en una calle empinada de una barriada, con las rodillas raspadas como cualquier niño travieso de la Patria, correteando los sueños con la sonrisa cómplice de los que saben que al final serán encontrados. William Osuna (Caracas, 1948) construye con versos las cotidianidades de una Venezuela que fue y que sigue siendo, tierra profundamente contradictoria donde caben todos los sueños del mundo.


Miré los muros de la patria mía, publicado en segunda edición, por Monte Ávila Editores, en 2008, reúne las voces poéticas de Osuna, Premio Nacional de Literatura 2007. En él convergen los poemarios: Estos 81 (1978), Mas si yo fuese poeta, un buen poeta (1978), Antología de la mala calle (1990, 1994, 2002), y San José Blues + Epopeya del Guaire y otros poemas (2003). En sus páginas se desdibuja una ciudad que duele en la certeza del amor y viceversa, los tiempos, las calles y los pasos que buscan y muchas veces no encuentran. Crónica de una ciudad que podría ser otra, con su mala calle y su mala suerte de años, como si el espejo se hubiera roto, una y mil veces, y le hubiera dejado toda la superstición de los reflejos.



“Mi única ciudad / Es la que no me han otorgado, / La que perdí sin poseerla, / La de los otros. (…) A lo largo de la noche. / Una rosa comprimida. Un pueblo que apela / contra su miedo. / Son la maravilla en estos espacios / que nos van negando por entero”.


El andar extraviado de ecos, el silencio apenas fracturado por el viento o la queja del hambre en una ciudad que es un país, metáfora de los olvidos y los olvidados. Como si andando el poeta fuera capaz de recuperar para sí la memoriosa sonoridad de la tragedia, salvándose y salvándonos del tedio con que nos han impuesto la miseria, levando las anclas del tiempo anticipado de los noticieros.



“Con lo que sé me bastaría el elogio / de tu desnudez / ruido de puertas / que me adversan / o aquella estrofa donde caminan / sobre los vidrios rotos / con los pies pelados / los sin casa / de la tierra”.


Protestatario sin panfletos, haciendo del verso un estandarte capaz de anunciar las siembras y las manos con que se cosecharán los días por venir. Anticipándose a las luchas, consecuente y resurrecto, Osuna edifica, palabra a palabra, la verdad nacida de las memorias, como si en el poema pudieran caber todas las voces del agua y sus gentes, y contener la tierra bañada de llantos centenarios.



“Este diluirse entre los sabios consejos / Frases putrefactas que llevan / A un solo fin. / Este idea con su lento paso de camello / Dormida en su altura de roja arena. / Lugar de gente humillada / Tierra de trampa-jaula por donde vinieron / Reyes, Príncipes y Conde-Duques. Miro los días / Del derrumbe, todo lo que obsequié y no tuve –lajas / quemantes”.


Y el amor, que no duele ni rompe, que no clausura ni clama victorias es un centro. Espacio que se abre a la palabra, la que es capaz de estremecernos al filo de la imagen. Osuna, poeta militante y militante de la palabra, bienviene la hora exacta en que el tiempo es ahora y la mujer deja a sus pies las dudas, mientras los muros de la patria caen y nace otro mañana.


“POSEO la vista más hermosa / De mi época, la toco, la miro: / Ah este desorden / Esta habitación, cueva de tigres. / Tu cuerpo glorificado / Como un estádium de multitudes / Con su roja fresa y su diamante”.



** Publicado el domingo 23 de noviembre, en el Diario de Guayana

Venezuela: país de lectores


La Feria Internacional del Libro de Venezuela, espacio de encuentros entre lectores y escritores, demostró que cada vez más, los libros son patrimonio de los pueblos


La fiesta dedicada a los libros que se realizó en casi todos los estados del país, durante los meses de octubre y noviembre, demuestra que Venezuela se consolida como un país de lectores, gracias al trabajo que el Gobierno Bolivariano, impulsa a través del Ministerio del Poder Popular para la Cultura.

El libro, espacio para el debate, para la formación sociopolítica y en fin, para el goce, ha encontrado en la geografía nacional un pueblo capaz de conmoverse por las páginas impresas, además de hallar en ellas otra razón para la esperanza y la recuperación de la memoria y el imaginario colectivo.

La Feria Internacional del Libro de Venezuela, FILVEN 2008, llegó a su cuarta edición este año. Y concluyó consolidándose como uno de los encuentros culturales más importantes del país, en el que se reunieron cientos de editores, escritores y artistas, que compartieron con los miles de visitantes que acudieron a sus diferentes capítulos estatales, impulsando así un modelo de desarrollo que pone su acento en el ser humano y en su infinita capacidad de crear y transformar el mundo.

LOS NIÑOS Y LA LECTURA
La FILVEN recibió a casi cuatro mil niñas y niños de diversas instituciones educativas, quienes pudieron disfrutar de animaciones, cuentacuentos, recitales y talleres de iniciación literaria que dieron como resultado la realización de un libro elaborado por los propios niños y niñas, que fue editado en el recinto ferial por el Sistema Nacional de Imprentas de la Editorial El Perro y la Rana, y que lleva el nombre de “Maravilloso país en movimiento”.

En este sentido, también se editó en el marco de la FILVEN, el libro “Voces del parque” realizado por compañeros y compañeras de la Misión Negra Hipólita, que se dieron cita en el Parque Los Caobos donde la Feria tuvo su capítulo caraqueño.

RÉCORD DE VENTAS
Las cifras de ventas de la Feria Internacional del Libro de Venezuela, Capítulo Caracas, sirven como indicadores de lo que en materia cultural y especialmente, en literatura, se está haciendo en el país. Más de 330 mil bolívares fuertes fueron vendidos en el stand de la Plataforma del Libro y la Lectura del Gobierno Bolivariano, superando la meta establecida para este año, al colocar más de 40 mil ejemplares en manos de los miles de lectores que colmaron las instalaciones de la Filven 2008.

Con estas actividades Venezuela continúa construyendo colectivamente un país con mayores niveles de inclusión social, que pone de manifiesto la capacidad creadora y libertaria de las mujeres y hombres de la patria. (Texto basado en material de prensa del Ministerio del PP para la Cultura)


VENEZUELA SE ABRE A LA LECTURA
La Misión Robinson, cruzada de alfabetización del pueblo venezolano, que concluyó con la declaratoria de nuestro país, por parte de la UNESCO, como Territorio Libre de Analfabetismo, abrió a Venezuela a un país de lectores.
Leer para entender el mundo que fue, para edificar el que necesariamente debe ser, para recuperar la memoria y el imaginario colectivo, para abrir las ventanas de los sueños, para sentir… leer, para ser, para crecer, para volar la imaginación y abrir las rendijas posibles e imprescindibles a los sueños… Ese es el trabajo que llevan adelante las diferentes instituciones que convergen en la Plataforma del Libro y la Lectura del Ministerio del Poder Popular para la Cultura, instancia del Gobierno Bolivariano que ha dejado en manos del pueblo las páginas de grandes escritoras y escritores de Venezuela, América Latina, el Caribe, y el mundo. Palabras que nos han permitido asomarnos a las realidades de otros pueblos y otras geografías, que llevan como nosotras y nosotros heridas, cantares, gritos, libertades y esperanzas.


*Texto publicado el domingo, 23 de noviembre, en el Diario de Guayana

viernes, 21 de noviembre de 2008

Conformada Red de escritoras y escritores por el ALBA

** Durante una semana, jóvenes escritoras y escritores de Latinoamérica y el Caribe se reunieron en San Cristóbal, estado Táchira, para debatir sobre el compromiso de las y los escritores en el siglo XXI


Pensar en una literatura para la liberación de los pueblos, que sea capaz de traducir los sueños colectivos y las libertades necesarias de la América que esbozó José Martí y por la que se sembraron Bolívar, el Che, Mariátegui, Farabundo Martí y Sandino, entre tantas otras mujeres y hombres que vivieron por un mundo más humano y más justo, fue la consigna bajo la que se reunieron poetas, narradores y ensayistas de América Latina y el Caribe, en la capital del estado Táchira.

Los Andes venezolanos fueron el escenario para que jóvenes escritoras y escritores de esta América que lleva las heridas aún abiertas de la miseria y la opresión que sigue vigente después de más de quinientos años de coloniaje, debatieran sobre la necesidad de construir colectivamente una Red de escritoras y escritores por el ALBA, Alternativa Bolivariana para los pueblos de Nuestra América.

Representantes de Argentina, Bolivia, Chile, Colombia, Cuba, Ecuador, El Salvador, Guatemala, México, Paraguay, Perú, Uruguay y Venezuela debatieron sobre el compromiso del escritor en este siglo XXI. Y aunque muchos de los gobiernos de estos países no se han suscrito al ALBA, se trata de impulsar desde la cultura y el hecho creador, la inclusión de los pueblos a una opción que nació desde el Gobierno Bolivariano como una propuesta opuesta al Área de Libre Comercio de las Américas, ALCA, que subraya el intercambio mercantil sobre las necesidades y anhelos populares.

Así, del 31 de octubre y hasta el 05 de noviembre, se sentaron las bases estéticas, ideológicas y programáticas para impulsar un colectivo de escritores que sea capaz de enarbolar las voces de los pueblos.


OTREDADES

El reconocimiento y respeto a las diferencias, la certeza de una Latinoamérica libre, que camine los pasos del futuro, que sepa mirarse las heridas y despertar con ellas la memoria del futuro imprescindible, es al final de cuentas la tarea de las escritoras y escritores de este siglo XXI que despertó a las transformaciones y a la tierra nacida del hambre centenaria.

Escribir para quienes muchas veces no pueden y no saben leernos, para los que queremos el mundo libre y profundamente humano, para los que hacen nacer la vida en las siembras y en los sueños, en la mesa vacía y contrapuesta de miserias, para las niñas y niños sin escuelas, para ellos y ellas las palabras que quedarán roncas de tanto pedir y exigir la libertad de una América que lleva nombre de mujer.

El hecho estético no puede estar divorciado de la memoria, porque se funda en el imaginario colectivo, en lo que fuimos y en lo que necesariamente habremos de ser. Por eso, volver a la discusión del compromiso del escritor es una tarea fundamental como aporte a los movimientos libertarios que surgen desde las diversas geografías de Nuestras Américas. Queremos y trabajamos por una literatura regada con los olores, sabores, amores y colores de nuestros pueblos, no como panfleto sino como bandera henchida de luchas y sueños.


DECLARATORIA

Por eso, encontrarnos con los Andes como paisaje, como grito donde se funden los ecos de los pueblos originarios, definió que las y los escritores comprometidos con las más y mejores causas humanas "deben trascender el hecho de escribir", por lo que las y los escritores por el ALBA declararon la urgencia de "ejercer la promoción, divulgación, gestión y prácticas culturales como ejes que contribuyan a la construcción y consolidación de una alternativa Latinoamericana y Caribeña contraria al Capitalismo y al Imperialismo".

En el encuentro se estableció un llamado a "contribuir con la recuperación, construcción y consolidación de espacios del Poder Popular" y rechazar "la escritura regida por principios mercantilistas".

Asimismo, hicieron un "llamado a la institucionalidad cultural y a las estructuras alternativas de los países suscritos al ALBA a cooperar solidariamente con el fortalecimiento de los procesos culturales ligados a la escritura y la lectura, en los países de Latinoamérica y el Caribe", mientras que la "Red de Escritoras y Escritores por el ALBA contribuirá a la difusión y promoción de la escritura Latinoamericana y del Caribe, utilizando para esto todos los medios y canales de difusión posibles, así como formatos alternativos que favorezcan el acercamiento del pueblo a la literatura".

"La Red de Escritoras y Escritores por el ALBA comprende a Latinoamérica y el Caribe no sólo como un conjunto de Estados, sino como un entretejido plurinacional, pluricultural, multiétnico y multilingüístico, planteando la necesidad de la valoración, difusión y fortalecimiento de las literaturas e idiomas originarios", subraya también el Manifiesto refrendado por las escritoras y escritores que se dieron cita en San Cristóbal.

Para "fijar posiciones, denunciar, apoyar luchas sociales y realizar acciones políticas colectivas", la Red definirá mecanismos de organización que permitan articular la teoría y praxis. Así también, "en su vocación Bolivariana, Socialista y Solidaria, -la Red- plantea la necesidad de establecer alianzas y vínculos de cooperación con movimientos, organizaciones, redes, escritoras y escritores, que propongan alternativas contrarias al Capitalismo y al Imperialismo en cualquier parte del mundo".

Con estas acciones y definiciones del pensamiento creador de las Américas originarias, negras y mestizas, escritoras y escritores abonan el camino de una revolución que nacida desde el hecho creador, puede y debe contribuir a la liberación de los pueblos, a sus luchas y a la construcción colectiva de un mundo que no sólo es posible, sino y sobre todo, imprescindible.

** Texto publicado en el Diario de Guayana, el domingo 16 de noviembre de 2008

sábado, 15 de noviembre de 2008

Manifiesto de la Red de Escritoras y Escritores por el ALBA


Desde Los Andes, desde el baile latinoamericano que sacude a la región, que la mueve cargado de esperanza, lucha, ternura y compromiso bolivariano. Desde este incendio de conciencia, desde Venezuela, nosotros, jóvenes escritoras y escritores del continente, levantamos nuestros corazones rojos, y ejerciendo el poder de la palabra,

DECLARAMOS:

1. Considerando la situación de escritores en países que no están adheridos formalmente a la Alternativa Bolivariana para Las Américas, ALBA, decidimos nominarnos como Red de Escritoras y Escritores por el ALBA, entendiendo que este “por” da cuenta del interés de escritores pertenecientes a países no miembros del ALBA para promover esta alternativa en sus países, logrando así la inclusión y compromiso transversal con los fundamentos de esta alternativa.

2. Nuestro rol, en este momento histórico, debe trascender el hecho de escribir, es urgente ejercer la promoción, divulgación, gestión y prácticas culturales como ejes que contribuyan a la construcción y consolidación de una alternativa Latinoamericana y Caribeña contraria al Capitalismo y al Imperialismo.

3- Las escritoras y escritores por el ALBA estamos llamados a contribuir con la recuperación, construcción y consolidación de espacios del Poder Popular.

4- Las escritoras y los escritores por el ALBA rechazamos la escritura regida por principios mercantilistas.

5- Hacemos un llamado a la institucionalidad cultural y a las estructuras alternativas de los países suscritos al ALBA a cooperar solidariamente con el fortalecimiento de los procesos culturales ligados a la escritura y la lectura, en los países de Latinoamérica y el Caribe.

6.- La Red de Escritoras y Escritores por el ALBA contribuirá a la difusión y promoción de la escritura Latinoamericana y del Caribe, utilizando para esto todos los medios y canales de difusión posibles, así como formatos alternativos que favorezcan el acercamiento del pueblo a la literatura.

7.- La Red de Escritoras y Escritores por el ALBA comprende a Latinoamérica y el Caribe no sólo como un conjunto de Estados, sino como un entretejido plurinacional, pluricultural, multiétnico y multilingüístico, planteando la necesidad de la valoración, difusión y fortalecimiento de las literaturas e idiomas originarios.

8.-La Red de Escritoras y Escritores por el ALBA promoverá la valoración, rescate y difusión de la memoria histórica de nuestros pueblos.

9.- La Red de Escritoras y Escritores por el ALBA debe definir mecanismos de organización que permitan fijar posiciones, denunciar, apoyar luchas sociales y realizar acciones políticas colectivas, teniendo esto un alcance continental, con la finalidad de que nuestra voz logre un mayor protagonismo y contundencia, redefiniendo la concepción y praxis de la acción política.

10.- La Red de Escritoras y Escritores por el ALBA, en su vocación Bolivariana, Socialista y Solidaria, plantea la necesidad de establecer alianzas y vínculos de cooperación con movimientos, organizaciones, redes, escritoras y escritores, que propongan alternativas contrarias al Capitalismo y al Imperialismo en cualquier parte del mundo.

11.- La Red de Escritoras y Escritores por el ALBA plantea la necesidad de apostar al desarrollo de una sociedad crítica haciendo énfasis en las niñas, niños y adolescentes a través del acceso y promoción de la lectura.

12.- La Red de Escritoras y Escritores por el ALBA defiende la Libertad de Expresión y combate la desinformación de las dictaduras mediáticas.

Declarado esto, insistimos en sumar las voces de Nuestra América, que hoy empieza a ser verdaderamente nuestra, contra el Imperialismo y la Guerra. Voces que llevan las heridas, aún abiertas, de la opresión y de la imposición de los silencios coloniales e imperiales. Despertamos en medio de estos Andes venezolanos para abrazar todos los posibles encuentros. Aprendemos a reconocernos en las otredades para enarbolar las banderas de la unión latinoamericana y caribeña, para decirnos y decirles a nuestros pueblos que otro mundo no sólo es posible sino, y sobre todo, imprescindible.

Tenemos la convicción solidaria y revolucionaria de hacer de la palabra una trinchera de lucha para enfrentar y enfrentarnos a todos los atropellos que se cometan contra nuestros pueblos, defendiendo la paz auténtica. Llevamos en nuestras manos, ojos, sueños y convicciones, los sones, sabores, tactos y colores de nuestras tierras.

Entendemos hoy, el compromiso histórico con las mujeres y hombres que han sembrado luchas libertarias y que caminan junto a nosotros, en la construcción colectiva de una América que debe ser libre para hacer libres a nuestros pueblos.

San Cristóbal, Venezuela
05 de Noviembre de 2008

























sábado, 13 de septiembre de 2008

TV LECTURAS: naciendo a los sueños de la palabra


Libros y lecturas para la concreción de los sueños colectivos, para las libertades auténticas, para la imaginación y la creación, para mujeres y hombres, niños y viejos inteligentes, sabios, profundamente humanos, es lo que hace falta en estos tiempos de contradicción y de construcción de futuros.
Nacida de los sueños colectivos TV Lecturas es el primer paso para la creación de una televisora dedicada a los libros y a las mujeres y hombres que hacen de la palabra un espacio para el encuentro y las libertades, con el objetivo de ir profundizando en la democratización del quehacer literario como un escenario propicio para el conocimiento y reconocimiento de las voces de escritoras y escritores de todas las geografías. Se trata de un proyecto colectivo, gratuito e independiente en el que a través de Internet se podrá tener acceso a diversos videos sobre literatura. La dirección electrónica donde se aloja esta herramienta para el quehacer literario es
www.tvlecturas.wordpress.com, así como vale anotar, podrá visitarse a través de un link en el sitio web de Radio Mundial: www.radiomundial.com.ve.

HACEDORES DE SUEÑOS
TV Lecturas se gestó de las ganas de Marialcira Matute, periodista venezolana que lleva La Librería Mediática en Venezolana de Televisión, VTV y Radio Nacional de Venezuela, RNV, y la idea del filósofo mexicano Fernando Buen Abad, quienes expresaron el anhelo de una televisora dedicada a los libros y sus creadores. “Sigo pensando en un canal de TV dedicado a libros y letras, un canal incluso por Internet. Sueño. –expresó el filósofo a la periodista de La Librería Mediática en una entrevista. Tu tarea con los libros debería llegar al mundo entero y debería ser una militancia de la conciencia para que se eleve hasta las dimensiones de la revolución toda… del hombre nuevo…”.
Después se fueron sumando quijotes de aquí y de allá en un esfuerzo por tender puentes con palabras en cada estado y ciudad, para hacer de la literatura una Patria abierta a todas las posibilidades de encuentro.

UNA PÁGINA DE VIDEOS SOBRE LIBROS
Escritoras y escritores de nuestro país irán realizando videos de máximo cuatro minutos de duración, que publicarán o colgarán según la jerga internética, en la página web de TV Lecturas, con los recursos tecnológicos que cada quien posea, porque TV Lecturas propone la vuelta al contenido por sobre el medio y en este caso, internet no será más que una herramienta para compartir y acercarse con el mundo que tiene acceso a los medios digitales. Lo que se busca en el mediano y largo plazo es la creación de una Televisora de Los Libros, que siendo “participativa, interactiva, imaginativa, sabrosa, seductora, lúdica, creativa y brillante”, como predijo Buen Abad, permita y nos permita redescubrir en la palabra la fuerza libertaria de lo más y mejor que habita en los hombres y en las mujeres.
PARTICIPACIÓN
Quienes deseen integrarse al trabajo de hacer de las letras un lugar para crecer, reflexionar e imaginar, enviando videos, deberán solicitar su inclusión vía electrónica a la dirección
tvlecturas@gmail.com.
El equipo inicial de TV Lecturas está compuesto desde México por Fernando Buen Abad y desde Venezuela por Marialcira Matute, Isidoro Duarte, Mónica Chalbaud, Rubén Wizotsky, Antonio Núñez Aldazoro, Cristina González , Luigino Bracci, Héctor Escalante, Lilian Ma’ Door, Mariadela Linares, Roberto Hernández Montoya, Roberto Malaver, Nelly Prigorian, Isabel Huizi, Daniel Torres, Sara Labarca, José Tomás Castejón, Mario Van Dam, Dánice Iribarren, Carola Chávez, Daniela Saidman, Miguel Ángel Varela, Arturo Sosa Leal, Horacio Dam, Camila Medero (niña). Desde Argentina participan hasta ahora Julio Fernández Baraibar, Sergio Minore y Marcelo Faure. Mientras que desde Cuba a la fecha se integró Rosa Báez. Vale anotar, que en
www.tvlecturas.wordpress.com podrá encontrar información y direcciones de los haceres literarios de los miembros de TV Lecturas. La presentación oficial de este espacio se realizará el próximo sábado 20 de septiembre, en la Biblioteca del Centro de Estudios Latinoamericanos Rómulo Gallegos Celarg, a las cinco de la tarde.




Una Televisora sólo para los Libros
Por Fernando Buen Abad

Hace falta una Televisora de los Libros militante de la libertad e investigadora fantástica de la inteligencia. Rebelde y práctica, que habrá de valerse de cuantos medios tenga al alcance para movilizar todas las voluntades hacia el triunfo final de la humanidad en contra de todas las opresiones de su conciencia.
Seguramente lo que no avance con la revolución terminará disecado en alguna vitrina de la historia, acaso como testimonio de lo que hubo de morir para que naciera lo nuevo. Soñemos una Televisora transformadora que expanda e inaugure visiones y conciencia sobre los libros sin propiedad privada.
Soñemos una Televisora de los Libros armada también con poesía para liberar a la humanidad de todo aquello que la aprisiona en los límites de sus necesidades más elementales.
Televisora contraria a la estupidez y la gratuidad. Televisora con las imágenes más bellas de la Revolución (no las de una secta, no las de una imposición dogmática, no las de una burocracia) Televisión de los libros y para los libros contra el culto de la vanidad, contra toda prostitución o cursilería negociables. Televisora de los libros contra la palabrería y los retruécanos de caballeros o niñas snobs, burócratas o sectarios, se llamen como se llamen, publiquen lo que publiquen, se premien como se premien.
Hace falta una televisora de los libros que no se agote en los libros, que los inserte en la lucha y les inserte la lucha, Televisora para abrir no para cerrar. Televisora para salir a movilizarse no para encerrare a "ilustrarse"...
Televisora de los libros para la revolución y viceversa... necesaria, arma-herramienta de lucha capaz de iluminar con sus fulgores formas nuevas con luz de pantallas y turbulencia que agite ideas, corazones y espasmos. Televisión organizadora y movilizadora, belleza convulsiva, magnética, sobre el terreno de los hechos.
http://www.viejoblues.com

martes, 5 de agosto de 2008

Bolivia: Encuentro de Intelectuales y Artistas en defensa de la libertad


Reunidos en Bolivia intelectuales y artistas comprometidos por la transformación libertaria de la sociedad declararon su lucha por la soberanía del país latinoamericano


Aunque con la caída del Muro de Berlín y la disolución de la Unión Soviética algunos proclamaron el fin de la historia, la extinción del segundo mundo, la realidad latinoamericana de estos principios de siglo demuestra que aún los pueblos y los habitantes de esta Nuestra América, tierra saqueada y explotada, hacen realidad la utopía, la que hoy más que posible es imprescindible. Y también estas vidas vividas de las gentes y sus esperanzas demuestran que hoy es necesario el compromiso y la defensa de los movimientos libertarios que andan en busca de sus voces, las que durante centurias fueran acalladas y dominadas por el hambre y la miseria impuestas desde los centros del poder, primero coloniales y luego imperiales.

Así, más de sesenta intelectuales y artistas del mundo se dieron cita, a finales del mes de julio de 2008, en Bolivia, para abrir espacios de reflexión y debate acerca de la realidad boliviana y el proceso de cambios impulsado desde enero de 2006, por el gobierno de Evo Morales. Hombres y mujeres que desde sus haceres y sentires muestran que el arte y el compromiso van juntos, que el arte se nutre de los pies descalzos y las manos obreras y campesinas, que las palabras, las imágenes y el fuego nacen de la necesidad de decir y decirnos, de contar y contarnos, la historia que fue y la que nacerá de la rabia y el canto, de la memoria y del presente.

INTELECTUALES DEL MUNDO
El brasileño Frei Betto, los belgas Francois Houtart, Armand Mattelart y su esposa Michelle Mattelart, el nicaragüense Ernesto Cardenal, el estadounidense William Ramsey Clark, el cubano Abel Prieto, el venezolano Héctor Soto, el puertorriqueño Andy Montañéz e Hidelbrando Pérez, de Perú. Además del periodista belga Michel Collon y sus colegas Richard Gott (Gran Bretaña) y Pascual Serrano (España), así como la pacifista norteamericana Cindy Lee Sheehan, entre otros, se reunieron en Bolivia en el Encuentro de Intelectuales y Artistas del Mundo por la Unidad y Soberanía de Bolivia.

En el marco de la actividad se celebró un intercambio entre ministros y autoridades de cultura de las naciones integrantes de la Alternativa Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América, ALBA y del Mercado Común del Sur, MERCOSUR.Conferencias en universidades y centros de investigación promovieron la apertura de los claustros universitarios, como espacios efectivos para la reflexión sobre la coyuntura política que vive Bolivia hoy, país que se encuentra entre la voluntad de transformación de los muchos que poco tienen y una minoría que trata de mantenerse en las cúspides del poder económico y político.


POR VENEZUELA
En el encuentro el ministro del Poder Popular para la Cultura de Venezuela, Héctor Soto, manifestó la necesidad de promover el intercambio entre los intelectuales y la población, con el objetivo de fomentar el debate a favor de las aspiraciones populares.Las declaraciones del ministro se enmarcaron en el Encuentro, que se inauguró el lunes 28 de Julio y se desarrolló hasta el miércoles 30, en La Paz.

El titular del Ministerio de la Cultura venezolano consideró necesario no desarrollar las discusiones únicamente entre filósofos, sociólogos, historiadores, politólogos o artistas, sino también nutrirse de la sabiduría popular, concentrándose en el encuentro de saberes. "Es importante el papel de los intelectuales aportando ideas y criterios, pero creo que además de relacionarse entre ellos, deben sumergirse un poco más en las bases sociales para escuchar esos pareceres", manifestó.

En este sentido, subrayó que en esas reuniones con la población, los académicos pueden sorprenderse al encontrar verdaderos analistas y defensores de la liberación, con sus propias propuestas. "En Venezuela realizamos un evento de filósofos y no lo hicimos encerrados, los sacamos por todos los barrios del país y se llevaron muchas sorpresas, al ver a personas que no van sólo a escuchar a un filósofo, sino que tienen sus puntos de vistas", destacó."Cuando se dijo que la historia se había acabado, que todo se resolvería con el capitalismo y el neoliberalismo, ellos –los pueblos y algunos de sus intelectuales- estaban resistiendo. Y ahora están en Latinoamérica, que está desarrollando propuestas frente a las políticas neoliberales", enfatizó el ministro Soto.


POR LA LIBERTAD
La historia de Bolivia como la del resto de los países de Latinoamérica está sembrada de luchas y esperanzas. Los pueblos originarios que llevan en sus espaldas más de quinientos años de hambre impuesta han empezado a enarbolar las banderas de otros mañanas. Aunque despacito y muchas veces con tropiezos los pueblos de esta América india, negra, mestiza… han empezado a mirarse el ombligo y las heridas aún abiertas, se dan la mano y se encuentran menos solos y se animan a construir otro futuro. Los días que vienen son de contradicciones y vaivenes, lo nuevo no termina aún de nacer y lo viejo se resiste a morir, pero estos gritos paridos del hambre y la esperanza deben alumbrar las generaciones que habrán de venir.




DECLARACION DE LA PAZ
"La Red de Redes En Defensa de La Humanidad, integrada por intelectuales, artistas y activistas sociales de todo el mundo, desde su creación en la ciudad de México en el ano 2003, ha acompañado los esfuerzos de liberación social de los pueblos y sus luchas contra el imperialismo. Por ello, estamos presentes hoy en Bolivia para respaldar el proceso democrático y revolucionario que impulsan el pueblo boliviano y el gobierno de Evo Morales.

Estas transformaciones se inscriben en la búsqueda de alternativas económicas y políticas al neoliberalismo, que se desarrollan hoy día en América Latina de forma más profunda que en cualquier otro continente, por lo cual tienen un impacto emancipatorio mundial. Los grupos que dominaron Bolivia durante décadas, y que aún mantienen gran parte del poder económico y mediático, son los mismos que sometieron a la pobreza, al atraso y la discriminación racial a la gran mayoría de su población.

Tres millones de bolivianos y bolivianas se han visto obligados a buscar en otros países unas mínimas condiciones para sobrevivir. Esta tendencia sólo se revertirá cuando la estructura económica de la Nación pueda recuperarse de la injusticia, desigualdad y exclusión que sufrió hasta ahora.

Respaldamos las reformas estructurales que encara en la actualidad el gobierno boliviano, pues permiten avizorar un futuro que colmará las expectativas de los sectores marginados de esta sociedad, en particular de los pueblos originarios y de los movimientos sociales.

Nos solidarizamos con las políticas de inclusión que preservan y fortalecen la democracia, la participación popular y la unidad del país, por encima de los intereses y ambiciones de sectores minoritarios que buscan fragmentarlo.

Del mismo modo, apoyamos las iniciativas destinadas a consultar al conjunto del pueblo boliviano sobre su futuro.

Apoyamos también la labor de los intelectuales y artistas bolivianos que hoy contribuyen firme y activamente a la integridad nacional, la pluralidad cultural y el progreso de todos los habitantes del país.

Convocamos a los gobiernos, organizaciones internacionales y a todos los ciudadanos del mundo a contribuir a que prevalezcan la unidad y la soberanía de Bolivia y que el ejercicio democrático convocado para el próximo 10 de Agosto transcurra en un ambiente de paz, tolerancia y respeto a las decisiones soberanas del pueblo.

Nosotros, hombres y mujeres participantes de este Encuentro, nos comprometemos a trabajar activamente por la unidad y el progreso de Bolivia, rica en tradiciones y fructífera en realizaciones, así como a difundir hacia el mundo sus logros y aspiraciones, que son hoy fuente de esperanza para la humanidad.

La Paz, 29 de Julio de 2008
* La foto es de Fernando Sasonne
** El texto fue publicado el Domingo 04 de agosto en el Diario de Guayana

domingo, 15 de junio de 2008

Ernesto Guevara: “vengo a ustedes”


Presente en la memoria de sus días, de sus ires y venires por la América Mayúscula, derramado en las solidaridades y en las luchas, Ernesto Che Guevara (Rosario 1928 – Bolivia 1967) llegó a sus ochenta años más vivo que nunca, más vivo que siempre. Mito y realidad, al Che trataron de convertirlo en souvenir, afiche o panfleto… tal vez porque esa era la única forma de asesinarlo, pero su imagen es para muchas y muchos una verdad a prueba del tiempo, y su ejemplo renace una y otra vez en los sueños libertarios de los pueblos. Médico, guerrillero, ministro, trabajador, el Che también fue poeta.
“El mar me llama con su amistosa mano. / Mi prado –un continente- / se desenrosca suave e indeleble / como una campanada en el crepúsculo” (El mar me llama con su amistosa mano).

Voz de los silenciados, de los nadies, el Che supo temprano de los dolores humanos, del hambre centenaria y así, su palabra se hizo estandarte para acompañar y acompañarnos en todas las luchas y en todos los sueños de hoy y mañana. Guevara es el tibio Quijote latinoamericano, el que nos ha enseñado a endurecernos “sin perder jamás la ternura” y a valorar al ser humano en las coincidencias y en las diferencias. El Che es palabra y ejemplo, hombre que ha trascendido las geografías y los tiempos, para ser siempre presente.
“De una joven nación de raíces de hierba / (raíces que niegan la rabia de América) / vengo a ustedes, hermanos norteños. / Cargado de gritos, de desaliento y de fe, / vengo a ustedes, hermanos norteños (Autorretrato oscuro).
La América se dibuja en las manos del Che, extiende sus alas y vuela sobre las ganas y las utopías realizables. En sus versos convergen la tierra y el color de Nuestra América, como un amasijo de cantos, llantos, resurrecciones, rebeldías y truenos. Él es la tierra sembrada de esperanzas, hijo nacido del vientre de todas las mujeres que sueñan otros mañanas.
Soy mestizo, grita un pintor de paleta encendida, / soy mestizo, me gritan los animales perseguidos, / soy mestizo claman los poetas peregrinos, / soy mestizo resume el hombre que me encuentra / en el diario dolor de cada esquina” (Y aquí).
Con sus ojos cruzados de paisajes, anduvo el Che poeta los recuerdos y los afectos. Avanzaron sin piedad sus pasos por la geografía del silencio impuesto. Irrumpió en la memoria de los jóvenes que eran, de los jóvenes que somos. Una estrella tiritando de frío en la sombra, descubierta en las voces que recitan en susurros su nombre de héroe sin misterio, de hermano y compañero.
“Un día, aunque mi recuerdo sea una vela / más allá del horizonte / y tu recuerdo sea una nave / encallada en mi memoria, / se asomará la aurora a gritar con asombro / viendo a los rojos, hermanos del horizonte /marchando alegres hacia el porvenir” (Despedida a Tomás)
Su canción es himno de lucha, viento que despeina el polvo, lluvia que moja lo que no puede seguir siendo. Resurrecto en las horas, el Che permanece en la estatura de su ejemplo. Su mirada estará en las selvas, en los desiertos, en los mares y los ríos, en todos los continentes, cuando su voz estalle la noche. Ochenta años y sigue cantándonos rebeldías, indicando caminos, señalando errores, amando la palabra y la tierra. El Che vive y vivirá siempre que alguien lo nombre, que alguien lo invoque a mitad de una tarde sin sombra. Vive en la mirada niña y en los pies descalzos y sin escuelas, vive como viven todos los que construyen rebeldías y libertades. Porque no ha de morir nunca el que hace de su vida una fértil semilla de sueños.
Toma esta mano de hombre que parece de niño / entre las tuyas pulidas por el jabón amarillo, / restriega los callos duros y los nudillos puros / en la suave vergüenza de mis manos de médico. Descansa en paz, vieja María, / descansa en paz, vieja luchadora, / tus nietos todos vivirán la aurora. LO JURO” (Vieja María, vas a morir)
* Publicado el domingo 15 de junio en el Diario de Guayana

domingo, 8 de junio de 2008

Eugenio Montejo: “el tiempo no me habla de la muerte”

** El Premio Nacional de Literatura de 1998, el poeta Eugenio Montejo, falleció el pasado jueves 05 de Junio, en la ciudad de Valencia a la edad de setenta años

Tal vez detendrá el paso de los años la página que guarda los versos, las canciones con que los amantes despiden una mañana poblada de fantasmas y soles, tal vez, será más bien la noche o la tarde en que se espera la desnudez con que se habitan algunas horas. Un minuto y el poeta se vuelve hombre, soplo de la pequeñez con que se transita la vida.
Eugenio Montejo (Caracas, 1938 – Valencia, 2008) anduvo con su palabra a cuestas el vaivén del tiempo, su paso y su palabra celebraron el transcurrir de los días. Supo de la condición humana y la hizo suya, para decir y decirnos, que la mujer y el hombre abrimos rendijas en el fuego.
Con sus contextos, vivencias, sus idas y vueltas, Montejo concibió una poética que sabe de viajes y amores, premoniciones y deseos. Su voz hecha papel alzó sus propias banderas para saberse cierto en el viaje, en el encuentro con las aguas, las calles, la luz derramada de pasos.
“En cada muro en que me acodo / siento el vaivén errante de los barcos. / Entre estas islas y mi casa / caben todas las aguas por siglos de este río, / el gris invierno de paredes rectas, / los vientos que nos tornan monosilábicos / y quedan leguas que llenar para acercarse”. (En el norte)
El poeta desespera de tanto esperar, se vuelve camino, jirones de nubes y cielos, canto estático en mitad de la sombra. Montejo hilvana sus sentipensares y se crece en la divinamente humana derrota. Una búsqueda que no termina sino que permanece y hace cómplice al lector, un final de guijarros incendiados en un día cualquiera.
“Con piedra viva escribiré mi canto / en arcos, puentes, dólmenes, columnas, / frente a la soledad del horizonte, / como un mapa que se abra ante los ojos / de los viajeros que no regresan nunca”. (Escritura)
La mujer como pretexto, como orilla, se desdibuja en la voz de Eugenio Montejo. Más cerca o más lejos, la desnudez suele ser un enigma para recrear los anhelos. A través de las paredes se alzan y se cuelan las imágenes, los olores, los colores, con que el deseo esboza la posibilidad del roce y del encuentro.
“Una mujer a solas tras los muros, / unos pasos, un oscuro deseo, / hasta mí llega de otro mundo / como alguien que he amado y que me habla / desde un ataúd lleno de piedras”. (Hotel antiguo)
El poeta hilvana en sus versos el andar sobre el mundo. Vuelve. Aunque se aleja y levanta muros, los pasos lo traen de vuelta, como si todo final fuera un punto de partida y de tanto escapar sus palabras lo anclaran en la tierra. En sus poemas se adivina el deambular de sus ocasos y su vigilia, tratando a lo mejor de componer el mundo que fue y el que seguirá siendo aunque sus palabras hayan inaugurado un nuevo silencio.
“Ya no hay más que silencio nivelado / bajo la sombra de un follaje extinto / donde se curte todo su misterio. / Fiel a sus tablas, sólo da reposo, / cuando en tardes la hemos recostado / a la pared, ahogando una memoria / de días que crecieron como un árbol / y la vida tronchó por cosa muerta, / claveteada con viejos pensamientos”. (Regreso)
La poética de Montejo trasluce al hombre que fue, al que seguirá siendo en sus palabras que cantan las cotidianidades y los sueños. Y nacerá una y otra vez en sus poemas, cuando la página lo nombre o cuando el azar lo invite a cantar y a cantarnos en la vida que seguirá siempre siendo.
“Vuelvo a contarme aquí mi vida / otra tarde de otoño / viejo de treinta y tres vueltas al sol. / Vuelvo a replegarme en esta silla / palpando su inocencia de madera / ahora que el año hace su estruendo / y me sacude fuerte, de raíz. / En la terraza inicio otro descenso / al infierno, al invierno. / Sangran en mí las hojas de los árboles”. (Un año)

Eduardo Galeano: "Espejos, una historia casi universal"


** Pensar el mundo real, presente, a través de las páginas de la historia humana, no la de los vencedores, sino la de los vencidos, es darse cuenta que la sociedad está dominada por la dictadura mundial del miedo


Contar el devenir humano, las idas y venidas del hambre y de los sueños, la historia de los vencidos, la de los que desesperan de tanto esperar, y también la de los que sueñan el mundo y los mundos posibles e imprescindibles, es parte del quehacer de algunas mujeres y hombres, que como Eduardo Galeano, han hecho de la palabra un puente tendido a los encuentros.
El escritor uruguayo, autor de las Venas abiertas de América Latina, del Libro de los Abrazos y de la trilogía de Memoria del Fuego, entre otros, presentó recientemente Espejos, una historia casi universal. Alrededor de seiscientos breves relatos se reúnen para narrar el mundo de hoy.
Galeano es sin duda alguna, uno de los escritores que mejor representan a esta América Nuestra, a este Sur, que de tanto silencio impuesto y sangre sembrada ha olvidado mirarse el ombligo y se extravía muchas veces queriendo ser lo que no es, silenciada de su propia historia, que como un viejo amigo decía anda sobre su estómago y sus terribles pies descalzos.

ASOMBROS
Durante la presentación de su libro en Casa de América, en la capital española, Galeano consideró que esta nueva obra está llena “de asombros” que le llevaron a pensar que “el mundo está embarazado de otros mundos”, y esos son, precisamente, los que relata en las páginas de Espejos.
La obra, que fue publicada en el mes de Marzo, insta al lector a pensar sobre las circunstancias de la sociedad contemporánea, pero también le hace remontarse incluso hasta Adán y Eva, sobre los que se cuestiona si “eran negros”.

LA NEGRITUD

En ese sentido, Galeano recordó que si el hombre blanco también procede de África, entonces “somos todos africanos”, y en consecuencia todas y todos “somos negros”, lo que subrayó, “no viene mal recordar en estos tiempos”.
“De allí –de África- emprendieron nuestros abuelos la conquista del planeta... Ahora las mujeres y los hombres, tenemos más colores que el arco iris del cielo; pero somos todos emigrados. Hasta los blancos blanquísimos vienen de África”.
Y continuó contando que “en aquellos tiempos remotos el mundo entero era nuestro reino, inmenso mapa sin fronteras y nuestras piernas eran el único pasaporte exigido”, y añadió que las pateras -pequeñas embarcaciones de fondo plano y sin quilla- de hoy “son nietas de los navíos de negreros”.
Quienes van en las pateras “no se van, los empujan, porque nadie emigra porque quiere” y denunció que “la venta de carne humana sigue siendo el negocio más exitoso del sur”, pero los que llegan al norte “serán usados mientras sirvan y después serán arrojados”.

ENTRE MUROS
A pesar que durante décadas el “civilizado” mundo de Occidente se quejó del Muro de Berlín, mientras exigía a gritos su caída, “otros muros siguen surgiendo y, aunque son más grandes, no se dice nada”. Éstos, dijo, son por ejemplo el kilométrico muro que Estados Unidos construye en su frontera con México, por el que “pueden pasar el dinero y las mercancías pero no la gente, porque ésta no es digna de confianza” o las alambradas de Ceuta y Melilla o el de Cisjordania o el existente entre Marruecos y el Sáhara Occidental.

LOS NADIES
Los olvidados de la historia oficial, los nadies, que como el mismo Galeano escribió en el Libro de los Abrazos, “cuestan menos que las balas que los matan” son, aunque quieran negarlos los oficiantes del hambre y la desmemoria impuesta, protagonistas de las palabras divinamente humanas de este escritor uruguayo, tan latinoamericano que hace de su palabra, voz de los sin voz.
“Este es el libro de los olvidados... de las historias no vistas”, dijo Galeano en la presentación, en la que se declaró “unido a la causa saharaui porque es un pueblo al que le robaron la Patria”. Y sin embargo, el escritor señaló también que los humanos pueden “ser compatriotas de gente nacida en otros países y sentirse contemporáneos de personas que vivieron en otras épocas, y que, además de ser los exterminadores de todo, los creadores de la bomba atómica, los únicos que torturan o violan o matan por placer, también los humanitos –precisó-, son los únicos que sueñan despiertos, los que convierten la basura en hermosura, los que descubren colores que el arco iris no conoce, los que dan nuevas músicas a las voces del mundo y crean palabras, para que no sean mudas la realidad ni su memoria”.

GLOBALIZACIÓN

En su andar por el mundo Galeano aprendió y aprehendió qué es el “internacionalismo”, y en este sentido enfatizó que Espejos es fruto de su larga certeza internacionalista. Aclaró que ese concepto “no tiene nada que ver” con la globalización, que considera como el “libre el tránsito del dinero y de las mercancías, pero no el de las personas”, y lamentó que los países sur del mundo “han sido articulados al servicio del mercado mundial”. Por esto, consideró que esos países “desarrollados hacia afuera –los explotados del mal nombrado Tercer Mundo-, en función de las necesidades de otros, necesitan reconocer el camino hacia adentro”. (Texto basado en información de prensa)

ESPEJOS
Eduardo Galeano
"Los espejos están llenos de gente.
Los invisibles nos ven.
Los olvidados nos recuerdan.
Cuando nos vemos, los vemos.
Cuando nos vamos, ¿se van?
De deseo somos
La vida, sin nombre, sin memoria, estaba sola. Tenía manos, pero no tenía a quién tocar. Tenía boca, pero no tenía con quién hablar. La vida era una, y siendo una era ninguna.
Entonces el deseo disparó su arco. Y la flecha del deseo partió la vida al medio, y la vida fue dos.
Los dos se encontraron y se rieron. Les daba risa verse, y tocarse también".

Alí Primera: que nuestro canto no se pierda


La voz de Alí Primera (1942 – 1985) es para nuestra geografía siempre verde y mineral una bandera enarbolada a todos los cantos y luchas. Su canción es palabra libertaria, eco de los sueños colectivos, que abrigan otro mundo, ya no sólo posible sino imprescindible. Pero no sólo es la voz de la protesta y la valentía del pueblo, sino que es verso, caricia nacida del tacto y la utopía realizable.
“Bienvenida a mi alma / bienvenida a mi costa, / bendita sea tu sed / que te trajo hasta mí / después de la tormenta. / Viento sur de mi vida / que si llegaste herida / te curé en mi remanso. / Blanquísima gaviota, / quiero ser agua clara / para tu sed oceánica” (Blanquísima gaviota)

El cancionero de Alí Primera, Que mi canto no se pierda, publicado por Euroamericana de Ediciones, en tercera edición en 1997, recoge gran parte de las letras de las canciones compuestas por él, y que hoy, siguen acompañando las manifestaciones populares en todos los rincones de la Patria. Tal vez, Alí, no fue un trovador de protesta, sino un hombre comprometido con las mujeres y hombres que habitamos esta Venezuela contradictoria, fue y seguirá siendo voz de los sin voz.
“Yo me siento feliz / con mi canto / porque son manos de obrero / y ellas quiero ser yo / las plantas de los pies / del que anduvo descalzo / de tanto andar el mundo / se volvieron canción” (Esconderse en la flor)
Las manos del hombre que construyen sueños, aman también el espeso ramaje de pieles y roces que se tejen en el recuerdo. La mujer amada encontró en la voz de Alí el tibio amanecer del tiempo. Y estará siempre allí, para los que necesiten cantar amores y libertades.
“Yo te dejé mi guitarra / y me traje tu sonrisa / para aliviarme este frío / del tiempo que nos separa, / me sigue cantando el alma, / porque se quedó en mis ojos / tu figurita morena / y navegando en mis labios / el sabor de esa tu boca / que no lo borra otra boca / que no lo borran mil bocas” (Cuando llueve llora el sol)
El amor en todas sus dimensiones se hace presente en Alí, sus labios cantan los deseos, las ganas de otros presentes, más dulces, más tiernos, más justos... Se le quedó la vida en sus luchas y sus gentes. Venezuela tiene tanto de Alí, que lo anunciamos cuando andamos arando la tierra libre y los amores buenos.
“Si hay que hacer la guerra, la guerra se hará / para ver los niños felices jugar / y a la gente vieja hablar de la paz / que después la guerra, estará de más. / Pirulí Giraluna, pirulí pirulero, / que la piel de mi niña huele a caramelo” (La piel de mi niña huele a caramelo)
Que su canto no se pierda, que viva siempre entre los que han desesperado de tanto esperar, que florezca bueno y sabio. Que su canto sea siempre presente, para alumbrar los días que habrán de venir, cuando sus versos nazcan verdad.
“Quiero que me escuchen / quiero que me entiendan / que mi canto no se pierda / espero que luchen / en la vida hay siempre por quien luchar / los niños descalzos / que mueren de hambre están / hay que luchar para construir / una nueva sociedad” (Quiero que me entiendan, quiero que me escuchen)
La canción de Alí Primera, voz urgente y libre, nombra lo más y mejor de nuestro suelo. Alí vive, como viven siempre los valientes, los héroes nacidos de los ríos y los vientos, vive en las manos, los ojos, los labios, la piel ardiendo. Vive en su canto, cantándole al pueblo.
“Quiero vestirme / con el sudor de tu lucha / para escapar de tu cuerpo / o meterte en mi cuerpo / y caminar despacito / el sendero hasta tu vientre / luego subir moribundo / hasta llegar a tu pecho / y en tus pichones morenos / dejar dos besos pequeños” (Los dos pichones morenos)

martes, 20 de mayo de 2008

José Martí: Nuestra América


“Le está naciendo a América, en estos tiempos reales, el hombre real” afirma el prócer cubano José Martí (La Habana, 1853 – 1895), en un texto que a pesar de haber sido escrito en 1891, está más vivo que nunca. Se trata, de Nuestra América, reeditado por la Biblioteca Ayacucho, en 1985. La América en Mayúsculas, se dibuja en la voz de Martí como bandera henchida de sueños y esperanzas, sobre todo como una utopía necesariamente realizable.


Voz comprometida de la gesta de Independencia de Cuba y de la América toda, José Martí, esboza el perfil de esta tierra en la que los cantos originarios se entrelazan con la sangre de las heroínas y héroes sembrada en las luchas libertarias de los países de Latinoamérica y el Caribe.

“Estos tiempos no son para acostarse con el pañuelo a la cabeza, sino con las armas de almohada, como los varones de Juan de Castellanos: las armas del juicio, que vencen a las otras. Trincheras de ideas valen más que trincheras de piedra”.

Con un lenguaje claro y premonitorio, Martí, insiste en Nuestra América, en la necesidad de la unidad de los pueblos latinoamericanos para alcanzar la libertad y la justicia. Solidaridad que debe sostenerse sobre la base del conocimiento de las diversas culturas que convergen en la geografía amenazada por las conquistas políticas, económicas, sociales… que provienen de Europa y de Estados Unidos.

“Los pueblos que no se conocen han de darse prisa para conocerse, como quienes van a pelear juntos. (…) Es la hora del recuento, y de la marcha unida, y hemos de andar en cuadro apretado, como la plata en las raíces de los Andes”.

Martí enfatizó en Nuestra América que para los gobernantes era menester el conocimiento de las raíces culturales propias, y sobre todo que fueran capaces de crear un nuevo orden social, que interpretara las necesidades populares, para no continuar ensayando modelos teóricos traídos de otros continentes, que poco o nada tenían que ver con el sabor, el ritmo y los sueños de los países recién nacidos a la Independencia.

“El buen gobernante en América no es el que sabe cómo se gobierna el alemán o el francés, sino el que sabe con qué elementos está hecho su país, y cómo puede ir guiándolos en junto. (…) El gobierno ha de nacer del país”.

Edificar libertades, crear puentes para el encuentro, construir realidades y sueños… tarea en la que el poeta, autor de los Versos Sencillos, arma el rompecabezas de una tierra profundamente contradictoria y rebelde.

Esta América nacida hace poco a las libertades y que aún se debate y se rebela contra la opresión y la injusticia, ayer como hoy, sigue estando amenazada. Así, las palabras de Martí surgen con la fuerza de un canto desgarrado que nos nombra como pueblo, como torrencial río de sangre y de manos que deben sembrar para siempre la libertad.

“De todos sus peligros se va salvando América. Sobre algunas repúblicas está durmiendo el pulpo. Otras, por la ley del equilibrio, se echan a pie a la mar, a recobrar, con prisa loca y sublime, los siglos perdidos”.

Y allí, vuelve ésta, Nuestra América, a ser portavoz de la esperanza. Hoy, las palabras de Martí son eco de los días que habrán de venir. Cuando los hombres y las mujeres de la tierra, vuelvan a ser los luminosos hijos del sol, del maíz y del barro originario, libre y profundamente humano.


“El deber urgente de Nuestra América es enseñarse como es, una en alma e intento, vencedora veloz de un pasado sofocante, manchada sólo con la sangre de abono que arranca a las manos la pelea con las ruinas, y la de las venas que nos dejaron picadas nuestros dueños”.

lunes, 7 de abril de 2008

mundo




un círculo abierto triángulo sin vértice
el hambre que sigue siendo y el silencio a voces
inconclusa, como el mundo
con los ojos desiertos
y la voz ahogada en el grito
con las manos estériles sin siembra
y los pies, tan diminutos


inconclusa como un cuadrado con apenas tres esquinas
el árbol sin frutos
el amor que no alcanza
y la palabra que no dice ni nombra

inconclusa, como el futuro que ha de venir...



Gioconda Belli: El país bajo mi piel


La vida, suma de las historias que se van adicionando en la piel, los ojos y las manos, nunca están aisladas de los contextos y aspiraciones colectivas de la sociedad dónde cada mujer y cada hombre se desenvuelven.

Así, Gioconda Belli (Managua, 1948) narra en El país bajo mi piel, memorias de amor y de guerra, sus ires y venires en la Nicaragua que luchaba por su libertad, a principios de la década del sesenta del recién pasado siglo.

La biografía publicada por la Editorial Txalaparta, en abril de 2005, es reflejo de los sentimientos, reflexiones y recuerdos de la poeta, madre, periodista, amante, esposa y miembro del Frente Sandinista de Liberación Nacional. Otras novelas de esta escritora son La mujer habitada, Sofía de los presagios y Waslala.

“Todos los años al acercarse la fecha del aniversario de la Revolución, me contagiaba del ánimo celebratorio. Me poseía la geografía de mi país como un cuerpo amado recuperado a sangre y fuego. Cualquiera no vive la experiencia de cumplir sus sueños, y esos días sentía el deslumbramiento de vivir, aunque fuera de manera incompleta, la realización de los míos” (Managua, 1984).

Ganadora del Premio de Poesía Casa de las Américas, Belli dibuja con sus palabras la realidad de la Nicaragua que le tocó vivir. Época convulsa que buscaba los caminos de la libertad a través de las armas, país incendiado en el que cientos de jóvenes con pañuelos rojinegros al cuello, dieron sus vidas para decidir el futuro que querían legarles a las hijas e hijos por venir.
La historia, personal y colectiva, es un extenso proceso que se va haciendo y rehaciendo en las pequeñas, mínimas, acciones cotidianas. Se va tejiendo con los roces y los alientos propios y ajenos, creación infinita y profundamente humana.

“Visité mis árboles favoritos para recordar sus troncos y el verde brillante de sus hojas. Me llené el olfato de los olores que los vientos desparramaban. Entre el tráfico y el bullicio de los mercados fijé en mi mente las caras redondas morenas, nobles, toscas o delicadas de tanta gente sufrida que se negaba a perder la esperanza. Ojalá el sandinismo no los defraudara, pensaba. Ojalá no los defraudáramos” (Managua 1975).

Las guerras muchas veces traen consigo exilios. Lejanías y ausencias que se quedan en la mirada como heridas, como ásperos roces en la querencia. Idas para vivir que de alguna manera asesinan un poco. Es el desgarrado grito por sobrevivir a la violencia y sobremorir en el recuerdo.

“La experiencia me enseñó que, ciertamente, se puede ganar un guerra con cualquier clase de personas, pero no se puede construir un sistema justo, con valores éticos, si quienes se proponen hacerlo carecen de ellos o sacrifican esos mismos valores en el camino” (San José, 1977).

El texto va hilvanando los recuerdos de esos años de lucha y amores. Espejo donde reflejarse y asumir los caminos como experiencias para éste y otros presentes. Nicaragua, verde y volcánica, se abre en las palabras de Belli como un escenario, un poema lúcidamente vivido, en el que éstos otros ojos pueden recrear a través de la tibieza de su voz hecha papel, esas vidas perdidas y recuperadas en las pequeñas victorias y en las grandes derrotas que nos acercan y que imprescindiblemente debemos convertir en mañanas.

“Vivida mi vida hasta este punto me atrevo a afirmar que no hay nada quijotesco, ni romántico en querer cambiar el mundo. Es posible. Es el oficio al que la humanidad se ha dedicado desde siempre. No concibo mejor vida que una dedicada a la efervescencia, a las ilusiones, a la terquedad que niega la inevitabilidad del caos y la desesperanza”.

sábado, 22 de marzo de 2008

IRAQ: La memoria incendiada


** Cuando se cumplieron cinco años de la invasión a Iraq, la memoria sigue siendo una herida abierta. Más de un millón de libros y cientos de miles de piezas arqueológicas han sido destruidas por el ejército invasor, en el primer atentado cultural del siglo XXI


Los pueblos se resisten a la desmemoria. Los bárbaros conquistadores han quemado millones de libros en la historia de la infamia universal. Sin contar las atrocidades cometidas por los españoles durante la dominación de América, el siglo XX fue escenario propicio para ultrajar la memoria colectiva de los pueblos. Los alemanes nazis durante la II Guerra Mundial incendiaron miles de libros, la dictadura franquista, los gobiernos de facto de Pinochet, Videla y Stroessner, en el sur del subcontinente, entre otros, fueron verdugos de cientos de hombres y mujeres, y de la palabra escrita que proclamaba verdades y sueños.

INVASIÓN A IRAQ
Con la excusa de una guerra preventiva, el gobierno de Estados Unidos invadió Iraq en marzo de 2003. Un genocidio al que tampoco han escapado los soldados estadounidenses que combaten una amenaza inexistente. La resistencia iraquí se mantiene cinco años después del atropello a todos los derechos e izquierdos humanos. Los muertos de la miseria humana tienen nombre, cada uno está vivo para decir y decirnos, que han podido asesinarlos, pero están vivos, volviendo cada día en el recuerdo de los que quedaron.

No escapó al fuego la Biblioteca Nacional de Bagdad. Allí, alrededor de un millón de textos, sucumbieron ante la violencia. La mágica tierra de Las Mil y una Noches canta ahora tras el humo de las casas y los sueños que se mantienen en pie y que se resisten a caer y volverse ceniza.

La Biblioteca de Bagdad fue objeto del fuego militar, al que no le interesa diferenciar los objetivos civiles y militares, porque según ellos, el enemigo se esconde incluso en las manos de un niño recién nacido.

Las salas de lectura y los estantes fueron arrasados y miles de manuscritos robados, ultrajados o destruidos. Incendiaron alrededor de un millón de volúmenes junto con miles de publicaciones periódicas, en las que estaban incluidas las primeras revistas impresas en lengua persa del mundo.

Asimismo, fue destruido el Archivo Nacional de Iraq. De allí desaparecieron millones de documentos, algunos del período otomano. Se calcula que además fueron robados más de 170 mil objetos de arte.

IRAQ: SÍMBOLO CULTURAL
Fue en Iraq donde nació el libro hace 55 siglos, hacia el año 3200 a.C. en la ciudad de Uruk, cuando florecía la civilización de los sumerios.

El único precedente a este crimen en Iraq fue en el año 1258, cuando los mongoles de Hulagu Khan entraron en Bagdad y arrojaron todos los manuscritos de esta ciudad al río Tigris. Aún no se puede saber, por ejemplo, cuántas tablillas y estelas de arcilla fueron destruidas o robadas del Museo Arqueológico.

Más de 700 manuscritos antiguos fueron acabados y más de 1500 desaparecieron en un centro de estudios religiosos. En la Academia de Ciencias de Iraq el sesenta por ciento de los textos se extinguió. Además la Madrasa Mustansiriyya, el centro de la ley, fue saqueada sin piedad, junto con la biblioteca de la Universidad de Bagdad.

LO QUE SE PERDIÓ
Aunque aún no se ha podido contabilizar con exactitud lo que desapareció de la tradición cultural iraquí, se puede concluir que la invasión estadounidense ha demostrado el poco respeto que ese gobierno posee por los seres humanos en el mundo. En el ámbito cultural las pérdidas son variadas e incalculables.

No sólo libros fueron destruidos en la Biblioteca. Se guardaban allí las tablillas del Código de Hamurabí, el primer registro de leyes del mundo. Este recinto guardaba textos de Súmer, Acadia, Babilonia, Asiria y Caldea, Persia y varias dinastías árabes. Desaparecieron muchas tablillas aún sin descifrar, algunas de las cuales se creía contenían datos sobre el origen de la escritura. Manuscritos con las primeras traducciones al árabe de Aristóteles, obras de Omar Khayyam, textos de la literatura persa antigua, poemas sufíes, novelas, crónicas árabes, mapas de Persia, donaciones de literatura occidental, una colección completa de literatura latinoamericana, y quién sabe qué más.

RESISTENCIA
A pesar del saqueo y la destrucción, algunos grupos de académicos han escondido textos religiosos, históricos, manuscritos iluminados y obras que constituyen parte de la identidad y del imaginario de los iraquíes. Y han revelado que los entregarán una vez que el ejército de ocupación desaloje el país.

Lo cierto, es que apenas se ha salvado alrededor del treinta por ciento del total de los libros que poseía la Biblioteca Nacional de Bagdad. De lo que sobrevivió, una parte fue robada. Otra parte de la colección está en la mezquita de Al Haq, donde hay más de 250 mil volúmenes. Hay también libros en lugares secretos. Pese a la destrucción la memoria no cerrará estas heridas. La agresión contra el pueblo iraquí, que posee más de siete mil años de historia, es parte de un proceso que tiene como objetivo la destrucción sistemática de su identidad cultural, para poder así dominarlo. Pero los pueblos resisten y éste no será la excepción.

sábado, 15 de marzo de 2008

Literatura por la memoria del sur

** El 24 de marzo de 1976 un golpe militar dejó abiertas las heridas de un pueblo. Para que le memoria de los pueblos siempre sea una llama encendida niños y desaparecidos cuentan su propia historia

Ecos de voces hace tiempo, de miradas extraviadas, la memoria es herida abierta, aunque hayan querido dormirla, cerrarla a fuerza de impuesto silencio. Pero de vez en cuando, vuelve y se hace grito, entonces los días idos se aproximan con todos los detalles de lo que fue y nunca más debe suceder.


El sur del subcontinente tiene mucho del desgarrado y desarraigado exilio, sus palabras llevan impresas las torturas y la llama encendida de la utopía realizable.


El 24 de marzo de 1976 Isabel Perón, presidenta de la República Argentina fue detenida. Una Junta de Comandantes, integrada por el Teniente Gral. Jorge Rafael Videla, el Almirante Eduardo Emilio Massera y el Brigadier Gral. Orlando R. Agosti, asumió el poder. Fue designado como presidente de facto Jorge Videla.


La Junta Militar impuso el terrorismo de Estado con el propósito de destruir toda forma de participación popular. Entre algunas de las medidas tomadas se encuentran la suspensión de la actividad política y de los derechos de los trabajadores, la prohibición de huelgas, disolución del congreso, la corte suprema de justicia y partidos políticos, la censura a los medios de comunicación y la quema de libros y revistas que ellos consideraran peligros.
Se inauguró el tiempo de la desaparición y el miedo.

VOCES
Pero la voz humana cuando tiene algo que contar siempre, siempre encuentra caminos para decir y decirse, los sueños, los miedos, la esperanza, los amores, la muerte… Y por eso, para recordar y recordarnos, es que la palabra debe tender puentes hacia el encuentro de las manos y los ojos de los otros, de nosotros, para construir juntos el mundo que no sólo es posible, sino y sobre todo, imprescindible.

Palabra Viva, Textos de escritoras y escritores desaparecidos y víctimas del terrorismo de Estado. Argentina 1974 – 1983, libro publicado por la Sociedad de Escritoras y Escritores de la Argentina en coedición con la Editorial José Martí (Instituto Cubano del Libro, 2006), recopila textos y biografías de ciento tres escritores que le rinden tributo a la memoria, a la vida, los amores, el combate y la resistencia.

Edades diversas y voces acalladas por la violencia se entretejen en las páginas de este libro que es sin duda, un canto infinito a la vida.


Jorge de la Cruz Agüero, tenía 17 años cuando desapareció, el 13 de enero de 1976. “Es que nos iremos / caminando despacio / por las calles y las plazas / como tristes baluartes de la risa, / como turbias hilachas de una época, / como mansos enfermos por la muerte? / Perdón señores grises, perdón / por ser tan pobres, / por vislumbrar el campo / y ahogarnos los puños entre sollozos escritos”.


Desaparecidos, nombre de una muerte que sembraron. Pero están, a través de éstas y otras páginas, están. ¿Quién puede acallarlos si sus voces, resurrectas y limpias, asaltan la conciencia? Están allí, diciendo, en cada verso, presente.


“Vamos, Patria, a caminar yo te acompaño / Yo bajaré los abismos que me digas / Yo beberé tus cálices amargos / Yo me quedaré ciego para que tengas ojos / Yo me quedaré sin voz para que cantes / Yo he de morir para que tú no mueras”, sigue diciendo Enrique Juárez, quien nacido el 12 de diciembre de 1944, fue desaparecido el 10 de diciembre de 1976.


Mientras que Ana María Ponce (10 de junio de 1952) detenida el 18 de julio de 1977 y desaparecida posteriormente, escribió “Que el silencio me devuelva tu voz, / que la sombra me entregue tu cuerpo, / que el aire me haga respirarte, / que esta muerte demorada / me dé tu vida. / Que haya una esperanza, / eso es lo que quiero / en definitiva decir, / que quede algo para decirme / que estás vivo. / Pero no estás”.

VOCES NIÑAS
Un periodista argentino, Hugo Paredero, después de culminada la dictadura militar, el 10 de diciembre de 1983, soñó con un libro que contuviera la historia argentina de esos años, narrada por niñas y niños menores de 12 años. Durante doce meses entrevistó a ciento cincuenta pequeños que contaron su propia historia.


El libro, que lleva el nombre de ¿Cómo es un recuerdo?, fue finalmente publicado en 2007, en una coedición entre la editorial argentina Libros del Zorzal y la venezolana Monte Ávila Editores Latinoamericana.


La lucidez con que los pequeños se sitúan frente a la historia, da cuenta de lo que significó ese período del país austral para ellos. Hoy, conmueven sus voces, al imaginar todo lo que perdieron esos chicos que hoy adultos, construyen otro presente.


Ocho años tenía Ernesto Roberto Ringa cuando sentenció que “No me gustan los militares, son malos, entran a las casas y matan a la gente… o los desaparecen, como a mi papá”. “Hicieron todo lo más feo que pudieron, con ellos todo se convirtió en miedo”, dijo Federico Guillermo Báez (10 años).


Paula Verónica Hoffman (12 años) comentó que “Todos conversábamos lo mismo, de los militares, que se vayan rápido. Pero no se podía decir mucho porque podíamos desaparecer nosotros también, la gente que opinaba desaparecía. Así sea gente que viva aquí, al lado, o más allá, en aquella casa, los que opinaban desaparecían”.

EL FUTURO IMPRESCINDIBLE
Están allí, con sus vivos y sus muertos, cantándole a la vida que nace desde la memoria. Están allí, nunca se han ido, no pudieron desaparecerlos, porque quedaron y quedamos para recordarlos.


“Tan rápido no va a cambiar, pero va a cambiar. El que trabaja debe tener esperanza, y hay que esperar. Imaginemos un país con justicia, con libertad, prosperidad, que trabaje y avance. Eso es posible, pero hay que tener buena voluntad, y trabajando tal vez lo logremos. Ahora sigamos, que después nos vamos a dar cuenta cómo va la cosa. Podría decirse que pasamos siete años podridos. Fueron el retroceso del país, el empobrecimiento moral e intelectual del país”, afirmó Federico Diego Verzura de once años. Mientras que Inés Soledad Loker Vilte (10 años) confirma que “tendríamos que luchar para que no vengan. Con armas no, porque va a haber mucha gente inocente que se va a morir. Con palabras vamos a luchar. Que todo el pueblo argentino se oponga con su palabra a que ellos vengan”.

miércoles, 27 de febrero de 2008

Farruco: El pueblo es la cultura

Muchas veces gracias a los buenos y buenas amigas es que algunas palabras llegan a nuestros ojos. Así pasó con una entrevista que el escritor venezolano, Rubén Wisotzki, le realizó al “poetaministro” Francisco Sesto, y que descubrimos gracias a una mujer que tiene un nombre que recrea las flores y el mar.

El libro publicado por la Editorial El Perro y La Rana del Ministerio del Poder Popular para la Cultura, en el 2006, se abre al debate de la cultura como un hecho profundamente político, enraizado en los haceres y sentires del pueblo.


Grandes preguntas que recorren el quehacer de las mujeres y hombres que habitamos estos suelos y que gracias a políticas de inclusión y justicia social han empezado ha desdibujar las fronteras que durante décadas impusieron las élites intelectuales del país. Hace algunos años atrás el pueblo no hacía arte, sino artesanía, y la cultura de muchos era nombrada folclore.
Hoy, hay un reconocimiento a las diferencias, con más de un millón de nuevos potenciales lectores y aunque falta mucho camino que transitar, todas y todos tenemos algo que decir y espacios dónde decirlo.


El libro además tiene una selección de fotografías que revelan algunas de las actividades culturales que se realizan en el país, porque ya no es sólo Caracas el centro del accionar del Estado. Música, cine, artes plásticas, teatro, literatura, danza… colman diversos espacios de la geografía nacional.


Así, a través de las palabras de Farruco, los ojos van dándole contenido al título del libro, que además es el eje central del accionar cultural del Gobierno Bolivariano: El Pueblo es la Cultura. “Sí, insurgentes, eso somos. Estamos en rebeldía” afirmó Sesto con su manifiesta vocación de hacedor de sueños.


Y es que las revoluciones deben empezar por fracturar las viejas estructuras, demoler los edificios de las verdades absolutas para construir juntos a las mujeres y hombres que se asuman desde el ejercicio del criterio y del librepensamiento.


Todo está por hacer y por sentir… Millones de voces que deben enarbolar la alegría de las victorias populares. “Nos ha faltado un poquito de locura –dice el poetaministro-. Digo locura, no irresponsabilidad. Digo locura sana. Digo audacia, sin perder nunca la visión lógica de cada asunto. Tendríamos que tener más reflectores, más luces, el país entero iluminado, nada oculto, que las sombras sean únicamente las de los fantasmas personales y las que alimentaron los gobernantes del pasado”.


El país se nos ha ido convirtiendo en una escuela, para mirar y mirarnos, para saber y sabernos, en las verdades, los aciertos, las equivocaciones, las rectificaciones, en los pasos que van y en los que vienen, en los que es necesario dar, imprescindibles, para nunca caminar para atrás.


Reconocernos en lo que somos como pueblo, esa rara mezcla de contradicciones en las que andan nuestros originarios pueblos y los afrodescendientes y lo inmigrantes de todas las geografías que terminaron soñando sus mañanas precisamente en esta Venezuela que por fin sabemos multiétnica y pluricultural.No es posible la cultura sin el pueblo, por eso a lo mejor Farruco insiste en que el Pueblo es la Cultura. Y qué bueno, tener la oportunidad de saberse parte de ese mágico y tibio concierto de manos, bocas, ojos, voces… para sumarnos a la humana tarea de escribir la historia que nos ha tocado vivir.

El amor en los tiempos del cólera

Algunos libros son para releerlos en el tiempo, descubrir nuevas miradas cuando nuestros ojos ven otras aristas y realidades con el paso de los años.

A veces, uno se reencuentra con una novela gracias al comentario de un amigo, al azar de encontrar una carta donde se lo nombra o porque alguien ha llevado, o mal llevado, su historia a la gran pantalla. Y entonces, como por arte de magia, las páginas vuelven a encender algunas noches.

¿Y cómo no caer ante la tentación de hablar sobre las emociones y las sensaciones que despierta esa nueva lectura?

Cincuentaiún años y nueve meses aguardó Florentino Ariza el reencuentro con Fermina Daza. Dos personajes nacidos de la palabra y la voz de Gabriel García Márquez, en 1985.

Tal vez más que una historia de amor, El amor en los tiempos del cólera, es una excusa para contar y contarnos una época de la colombiana Cartagena, o para ahondar en el significado de la muerte y del amor y sus idas y venidas, y sobre todo los extraños recovecos de la memoria y del paso del tiempo.

En ella, es inevitable, buscarse a sí mismo, preguntarse sus dudas y soñar con la tibieza de las aguas del Magdalena, que recorren esa vecina geografía.

Es una Cartagena de Indias que podría no ser o podría ser otra, una historia que se desarrolla al inicio del siglo XX, pero que lleva impresa todas las dudas y desazones que nos pueblan a los habitantes de este desigual siglo XXI.

Más allá de la compleja, circunspecta y sabia crítica literaria, que ha asumido esta novela como una de las más terminadas del Gabo, El amor en los tiempos del cólera es la recreación de los olores, los sabores, las texturas… de los sentimientos humanos.

Curiosidad, pasión, resignación, despecho, sexo, vejez, muerte, vida, fidelidad, incomprensión, familia, encuentro, rencuentro y desencuentro son algunas de las palabras que nacen cuando se evocan las historias que se tejen alrededor de esta novela, pero las palabras del Gabo les da movimiento y musicalidad a medida que se adentra en una de las narraciones más cálidas y divinamente humanas que nos ha regalado.


“… pero se dejó llevar por su convicción de que los seres humanos no nacen para siempre el día en que sus madres los alumbran, sino que la vida los obliga otra vez y muchas veces a parirse a sí mismos”.

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