Sarinagara

La crisis económica me ha hecho volver los ojos a los libros.  Como en una segunda adolescencia, con los bolsillos vacíos y la cabeza llena de sueños, me encierro durante horas sin más compañía que hojas y hojas de lecturas. Es una manera de viajar, de irse, de apertrecharse para soportar mejor lo que duele, es una forma de juntar los pedazos, da darle cobijo y sosiego a la traición y a los amores que están lejos. El sofacito verde en el balcón, una taza de té y los pies sobre el filo de la baranda, así me encuentra la tarde, hasta lo alto llegan las voces de los niños que corretean en el parque.
Sarinagara comenta una autora sobre una novela de Philippe Forest, busco la palabra japonesa, significa “sin embargo”. Ese pese a todo, ese aún así, es el último verso de un haikú de Kobayashi Issa. “Solo rocío / es el mundo, rocío / y sin embargo…”.
Y sin embargo seguimos caminando hacia la esperanza. Aún así, amanecerá.  

Silbar, salvar

C on un silbido era capaz de recomponernos , encontrarnos, darnos las señales que nos devolvieran al lugar justo donde estaba él.  Su boc...