Vecinos

Uno, dos, tres, un sorbo de café y los ojos hacia la línea del horizonte que se enciende. ¿Cuándo amanece? Cuando queda atrás el último murmullo del silencio o ¿cuándo las luces una a una empiezan a prenderse? Uno, dos, tres… las ventanas de los grandes edificios se iluminan. Al principio pocas, como luceros del alba. ¿Pondrán al fuego la cafetera? ¿Alistarán los uniformes escolares? ¿Harán el amor? ¿Darán un beso de buen día a los niños? ¿Mandarán el primer mensaje con buenos deseos? ¿Suspirarán por los amores no correspondidos?

Cuatro, cinco, seis… llega la mañana, rauda como una promesa de amor recién inaugurada. Tenemos la vida por delante, como si naciéramos una y otra vez. Salgo a la calle a estrenar el día. Los compañeros de las primeras luces, ¿compartirán la misma ilusión con la que salgo a buscarte?  Cuatro, cinco, seis…

No hay comentarios:

Olores

Alargo la mano para tocar el aroma del queso derretido en aceite de oliva. Cierro los ojos y la oscuridad de los párpados tiene el tac...