Somos Chávez


Somos Chávez porque amanecimos sembrados entre la sangre y la rabia un 27 de febrero, cuando todo era oscurana.
Somos Chávez porque nos levantamos un 4 de febrero, abrazados a la ternura de un hombre que se instaló para siempre en nuestros gestos y nos dijo presente con el alma y con el cuerpo.
Somos Chávez porque un abril defendimos a golpe de cantos y piedras lo que por fin habíamos conquistado. Y nos instalamos al borde del futuro convencidos de que juntos y juntas andábamos la historia.
Somos Chávez porque creemos en los libros que por primera vez escribimos haciendo realidad los sueños.
Somos Chávez porque aprendimos a hermanarnos en los dolores viejos para hacer nacer el día nuevo que canta de esperanzas y futuros.
Somos Chávez porque amamos lo más libre, lo más alto y lo más hondo de las gentes y los pueblos.
Somos Chávez en cada nota de nuestros himnos y en cada estrella de las ocho que nos alumbran  el camino.
Somos Chávez porque él es Pueblo. Porque él es canto y memoria, porque es voz nuestra y nuestro es el presente que construimos.
Somos Chávez porque somos el futuro irrevocable.
Somos Chávez porque tenemos el compromiso de avanzar y consolidar para siempre la Patria que él nos enseñó a querer como un hijo, como un árbol y como un cielo estrellado.
Somos Chávez y con él somos la vida que se prolonga, se extiende y nos convoca siempre a ser cada vez más justos, leales y tiernos. Somos los hombres y mujeres que tienen el horizonte en los ojos, somos el Pueblo que hace realidad las utopías.
Somos Chávez porque elegimos la Patria buena. Porque entre el amor y la rabia nos pusimos al lado de la caricia. Y entre el olvido y la memoria, recuperamos las voces viejas que cantan la vida nueva.
Somos millones de Chávez para siempre en cada rincón de la Patria, en cada escuela, barrio, industria, plaza… y desde la América Nuestra andamos a galope por la historia que se abre a las grandes alamedas por donde transitamos hacia el porvenir.  

¡Chávez vive y vivirá!

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